Recuerdos de fotografía

Desde que aparecieron en el mercado las primeras cámaras de fotos digitales, lo que antes era una afición cara y poco habitual se ha ido convirtiendo en un fenómeno de masas. Un ejemplo de ello lo tuve hace unos días en Fnac cuando, al pasar por delante de la zona de cámaras reflex digitales, vi a un buen montón de gente mirando unas y otras, comparando precios y preguntando alguna dudilla al chico de la sección. No en balde, la reflex es uno de los regalos estrella de las navidades desde hace varios años.

Antes tenías que dejarte una pasta en comprar carretes de 12, 24 o 36. Yo siempre cogía de 24 o de 36, en función de que te regalasen un par de fotos más en el susodicho (la cantidad de 24+2 que habré comprado…) y claro, te la jugabas a que saliera mal la foto, ya fuera por el reflejo del sol, el flash que dejaba “quemada” la foto o por el simple hecho de que nuestro modelo no fuera capaz de sonreir y/o estarse quieto durante el tiempo necesario.

Y después de los carretes tocaba el revelado. ¡Eso sí que salía por un ojo de la cara! (al menos para mi economía de aquel entoces… y probablemente para la de ahora también jejeje…) Y además, pagabas el revelado de esas 24+2 fotos para que luego sólo merecieran la pena una docena escasa.

Teniendo en cuenta lo anterior, la mayoría nos conformábamos con una cámara pequeña, manejable y que sólo sacábamos de paseo en fechas señaladas: vacaciones, la visita de unos amigos, navidades, cumpleaños… Poca gente había realmente aficionada a la fotografía que le hiciera fotos a todo y a todos en cualquier momento. Eso sí, estos individuos las revelaban en su casa, normalmente, en un cuarto oscuro cuya única iluminación posible era una luz roja que le daba a todo un aspecto extraño y misterioso…

Mi padre era de esos.

Guardo muchos recuerdos de la época en la que mi madre me decía cosas del estilo: “¡Ni se te ocurra abrir esa puerta!”, sabiendo que en esos momentos él estaba al otro lado (en lo que ahora es nuestra despensa, pero que conserva algunos de los aparatos y botes de líquido que usaba, así como las cuerdas de tender donde se ponían los negativos y las fotos a secar) a oscuras o en rojo con sus películas. También tengo el recuerdo de que mi padre me dejaba entrar justo antes del momento crítico (o después, no lo tengo muy claro) para ver lo que estaba haciendo. Me tenía que quedar quietecita, porque no había mucho espacio, y podía ver como por arte de magia, donde sólo había un papel blanco, al meterlo en un líquido y removerlo con suavidad, aparecía poco a poco una imagen (que con mucha probabilidad éramos alguno de mis hermanos, mi madre o yo).

Y el olor… era un olor raro, pero a mi me gustaba, como estar allí y observar todo aquello.

Y luego, ya con más luz, tocaba retocar las fotos (siempre en blanco y negro), porque a veces quedaban puntitos blancos donde debía haber una zona gris. Con una especie de rotulador (o algo así me parecía) se pintaban con cuidadito esos puntos para dejar la foto perfecta.

Os podéis imaginar la cantidad de álbumes de fotos que hay en mi casa. ¡Incluso teníamos (a saber si sigue vivo o dónde está) un proyector de diapositivas y una pantalla de esas que se enrollaban! Y las veíamos a veces en el salón. Siempre me gustó el chic-chac del aparato en cuestión al cambiar de diapo…

Pero también existía algo que era realmente especial… aunque no en mi casa, sino en Pamplona, en la de mis abuelos… Era una cámara extraña, como cuadrada, que nada más darle al botón… ¡ddddzzzzzzzz! ¡salía la foto! Al principio sólo era un recuadro blanco, pero al rato se oscurecía e iba apareciendo la imagen. Y sí, era una Polaroid, pero eso lo sé ahora, de mayorcita, porque en mi infancia no tenía ni idea de estas cosas y para mí sólo era magia.

Y hete aquí que la he recuperado. Y hoy, por fin, he podido comprobar que sigue funcionando. *^^*

Lo más difícil era conseguir cartuchos de película para la cámara, ya que hace varios años se dejaron de fabricar. Pero hace tiempo (y de forma totalmente accidental) descubrí The Impossible Project.

Esta gente, mayoritariamente antiguos trabajadores de la compañía Polaroid, se hizo con la última fábrica de películas instantáneas en Holanda, decididos a impedir su completa desaparición (cosa que de primeras parecía inevitable). En el almacén de la fábrica encontraron bastantes cartuchos caducados desde hacía tiempo y su primer plan fue revisarlos, ver si seguían funcionando y por cuanto tiempo podrían garantizarlo. Así salieron los primeros paquetes de nuevo al mercado. En su página web incluso te comentan errores que suelen tener (rayas en el medio, pérdida de color, etc.) para que sepas a lo que te atienes.

Ésto, junto con el boom actual por todo lo vintage y retro en general, les dio pie a intentar sacar sus propios (y nuevecitos) cartuchos. Mucha gente tenía guardada su vieja Polaroid, ya fuera por mera nostalgia o porque estaba olvidada en alguna caja en el trastero, así que un proyecto que parecía imposible (como su nombre pretendía indicar) ha sido todo un éxito. La variedad de películas que podemos encontrara ahora mismo (llevan trabajando desde 2008) es realmente abrumadora y cada poco sacan nuevas cosas: blanco y negro, sepia, color normal, azul, chocolate… ¡Y para todo tipo de modelos de cámara! En su página puedes comprar lo que quieras (cámaras de fotos también, aunque por lo que veo ahora mismo se les han acabado todas, así que si tienes ganas de una puedes echar un ojo en eBay que ya he localizado más de un par). Barato no es, pero un caprichín de vez en cuando… La pega que le veo son los gastos de envío, así que puedes probar suerte en alguna tienda de fotografía (yo la tuve, ayer, en León, aunque sé de buena tinta que hay una en Barcelona)

Actualmente están trabajando en lograr nuevos colores para las películas y en desarrollar una nueva cámara con más posibilidades y de uso profesional. Así que parece que tenemos Polaroid para rato.

Por mi parte, acabo de estrenar, tras años parada y guardada, la antigua cámara que he heredado de mi abuelo y, aunque la foto no es ninguna maravilla, estoy encantada con el resultado:

Polaroid

Como siempre, con mi modelo favorita: Neka

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: