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Posts Tagged ‘gatos’

Otras cosas de gatos

enero 2, 2011 Deja un comentario

En primer lugar: ¡¡Feliz año!!

Esta vez no había tenido tiempo de poner un post para desear a mis lectores (no muchos, pero alguno hay) una feliz entrada de año y esas cosas, así que lo digo en mi primer (y aseguro que breve) post del 2011.

Como ya os había comentado en otra ocasión, tengo una gatita preciosa que se llama Neka y que me ha hecho descubrir un montón de cosas, sobre todo en lo referente a las relaciones humano-mascota, que para mi eran totalmente desconocidas. Así en resumen, no pasa día en el que me sorprenda de lo mucho que he llegado a querer a ese monstruo peludo que me deja las manos destrozadas a mordiscos y arañazos cada vez que trato de cortarle las uñas o de cepillarla un poquito…

Desde que la enana ha entrado en mi vida he aprendido, por ejemplo, que los dueños de gatos vemos a nuestra mascota de una forma muy especial y que en cuanto encontramos a otro “cat-owner” (como dice Y.) conectamos en seguida y hablamos de sus cosas con total emoción y afecto desmedido. Desde fuera parece similar (o eso me han comentado) a cuando se juntan unos padres primerizos con otros y se ponen a hablar de sus bebés o de sus niños.

Creo que todos los que tenemos al menos un gato en casa tenemos asumido que es el rey (o reina) de la casa y he observado que resulta curiosamente extraño para los ajenos a esta situación. Para explicarlo mejor os contaré que tanto a Neka como a la gata de mi madre les encanta beber del grifo del baño o de la cocina, como a muchos otros de sus congéneres, y a ninguna de las dos nos molesta abrirles un poquito el grifo cuando se suben al lavabo para que beban. Incluso nos quedamos, a veces, ahí quietas mirando, esperando a que terminen, para no dejar el grifo goteando. El caso es que al resto de la familia les parece una auténtica estupidez. La frase típica es “pues si tienen sed que beban del cuenco, que para eso lo tienen, ¿no?”. Y nosotras somos incapaces de explicar que no es sólo darles de beber, que es que en el fondo nos encanta darle ese caprichín a nuestras gatas, que sabemos que les gusta más el agua corriente que la que está quieta y que no nos causa ni la más mínima molestia darles agua.

¿Y qué otra cosa es bastante habitual? Pues que nos sintamos perfectamente identificados (y nos riamos mucho) con cosas como ésta:

Podéis encontrar más cosas sobre el gato de Simon en su web, además de poder comprar sus cómics (si alguien no sabe qué regalarme para reyes…), descargar sus juegos para iPhone, participar en concursos, etc.

Os dejo ya, para que veáis las otras películas (también disponibles en su canal de Youtube).

¡Hasta la próxima!

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Los guardias felinos del museo de L’Hermitage

junio 1, 2010 Deja un comentario

Como me encantan los gatos, estoy suscrita a una newsletter gatuna que a veces me manda cosas muy divertidas y ésta es una de ellas:

El museo de L’Hermitage se encuentra en San Petersburgo, a orillas del río Neva, y actualmente alberga una de las pinacotecas más completas del mundo. La tradición de la guardia gatuna comenzó con la emperatriz Elizaveta Petrovna (Isabel I de Rusia), quien estaba muy preocupada por la cantidad de ratones que merodeaban por el Palacio de Invierno (donde actualmente se encuentra el museo), la cual era la residencia oficial de los zares.

Para paliar la invasión de roedores, la emperatriz recibió como presente cinco gatos de la región de Kazán, los cuales tenían fama de ser especialmente buenos cazadores. Pronto, los cazadores gatunos comenzaron a cumplir tan brillantemente su misión, que por prestar tan útil servicio a la corona rusa, fueron ‘contratados’ oficialmente y proclamados como custodios oficiales de la galería por Catalina La Grande, fundadora del museo que hoy ocupa el palacio. Se dice que en la época de los zares estos gatos incluso eran atendidos por sirvientes especialmente dedicados a ellos.

Desde entonces, y a excepción del tiempo de la ocupación alemana de Leningrado (nombre soviético de San Petersburgo) durante la Segunda Guerra Mundial, estos gatos guardianes han estado siempre presentes en la vida del palacio y del museo.

Actualmente la ‘guardia felina’ de L’Hermitage es cuidada y mantenida por personal del propio museo, y es considerada por todos como una de sus más entrañables tradiciones.

Aunque no les está permitido el paso a las salas de exposición, y ya cada vez hay menos ratones que cazar, los gatos siguen ocupando un puesto de honor y pasean por los sótanos, patios y jardines del palacio, y tienen a su disposición más de ocho habitaciones en el entresuelo de la construcción, además de una gatería especialmente habilitada para ellos. Además, entre los sótanos del museo, hay infinidad de puertas y corredores en las que los gatos tienen sus accesos felinos (puertas gateras) para circular libremente.

Hasta hace poco, este encantador misterio era conocido sólo por una minoría, pero desde hace unos años los cuidadores de la ‘guardia felina’ se han encargado de dar a conocer esta bonita tradición, y cada año organizan ‘El día del gato’ con el fin de recaudar fondos para su cuidado.
En este evento se invita a los asistentes al museo a colaborar con la labor felina, participando en un concurso en el que tienen que encontrar a los ratones que se encuentran escondidos por la exposición, pero no en sus escondrijos habituales, sino pintados originalmente en las distintas obras del museo.

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